¡Claves para un buen descanso! Elije el mejor colchón

Dormir en un buen colchón es clave para tu descanso y calidad de vida. Dormir bien repercute en tu rendimiento diario, tanto laboral como personal. A continuación, explicamos las claves para elegir el mejor colchón en función de tus características y estilo de vida. Un colchón que debe adaptarse a tus necesidades, ¿cuál es el mejor colchón para ti?

colchon

Antes de la elección… ¡ojo al dato!

Para elegir un buen colchón, es importante que previamente tengamos en cuenta ciertos factores personales:

  1. ¿Cómo duermes? Si eres de los que duerme boca arriba se recomiendan colchones más duros, pero si sueles dormir de lado, es más conveniente un colchón de menor firmeza, que permita al hombro hundirse levemente, hasta encontrar una posición cómoda.
  1. ¿Cuánto pesas? Si eres una persona gruesa o corpulenta necesitarás colchones firmes, de mayor sujeción, pues en un colchón blando, te hundirás demasiado. Si por el contrario eres una persona más ligera lo recomendable es un colchón flexible.
  1. ¿Te mueves mucho? Si la respuesta es sí, te conviene un colchón algo más duro que te facilite el movimiento sin esfuerzos durante la noche, pues de lo contrario, en un colchón blando te hundirías demasiado, y te resultaría más incómodo moverte.
  1. Ten en cuenta tu temperatura corporal. Si eres caluroso, los colchones de muelles pueden convenirte más, por su mayor ventilación y frescor; si de lo contrario eres friolero, los colchones de espuma, látex o viscoelástico serán tu mejor opción, ya que guardan más el calor.
  1. Si eres alérgico al polvo o asmático, se recomienda un colchón de espuma o de látex con una funda lavable (excepto si eres alérgico al látex).

Cualidades del colchón perfecto

Un buen colchón debe garantizar el descanso. Existen 3 cualidades o condiciones que debe cumplir un buen colchón: firmeza, suave acogida y transpiración.

– Firmeza y elasticidad. Para disfrutar de un buen descanso lo ideal es que la superficie del colchón no sea demasiado rígida, de manera que pueda adaptarse a la forma de la columna vertebral, y que conserve un punto óptimo de elasticidad. Un buen colchón no debe ser ni duro ni blando, sino lo suficientemente firme y adaptable al cuerpo y peso de cada persona, de manera que sustente la columna y a su vez que adapte a las curvas de la espalda.

– Suave acogida. El colchón debe proporcionar una acogida agradable, de manera que el contacto del cuerpo con el colchón no tenga presiones excesivas, que podrían causar incomodidad e impedir el descanso.

– Transpiración e higiene. Finalmente, todos los materiales que intervienen en la fabricación del colchón deben garantizar una transpiración correcta. La ventilación interna del colchón favorece el mantenimiento de unas condiciones de higiene correctas a lo largo del tiempo.

Distintos materiales, distintos colchones

El material del colchón es un aspecto determinante. Te mostramos los tipos de colchones más comunes y sus características:

– Colchón de muelles: Es el colchón más común y más vendido hasta la fecha. Se compone de un sistema de muelles forrado con varias capas de tejido acolchado. Presenta bastante elasticidad y un gran nivel de transpiración.

– Colchón de espuma: Este tipo de colchón presenta una amplia variedad de firmeza, en base a la densidad de la espuma con la que esté fabricado. Los más comunes son los colchones de espuma de poliuretano, es uno de los más económicos y quizás uno de los que pierde firmeza más pronto con el paso del tiempo. Es recomendable para una habitación de invitados y para un uso regular, pero no para su uso diario.

– Colchón de látex: Es uno de las mejores opciones. Combina elasticidad y firmeza por igual. Envejecen muy bien, son antialérgicos y transpirables, y facilitan la circulación sanguínea porque no crean puntos duros. El látex puede ser natural, sintético o la combinación de ambos materiales. Los expertos recomiendan esta última tipología para conseguir el soporte idóneo para un buen descanso diario.

– Colchón viscoelástico: Este tipo de colchón se caracteriza por su firmeza, adaptándose perfectamente a las curvas del cuerpo y a la postura de la columna vertebral. Es la opción más recomendada para personas con lesiones en la columna, puesto que reacciona a la temperatura corporal y mantiene la posición natural de la espalda.

Teniendo en cuenta que puedes pasar durmiendo al día una media de 7 horas, lo que puede suponer que pases unas 200.000 horas descansando sobre tu cama a lo largo de toda tu vida, ¿no crees que es razón suficiente para dedicar su tiempo en la elección de un buen colchón?

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